Tal como señala Richard Steinberg en su libro “Governance, Risk Management and Compliance”, mientras los trabajos pueden ser subcontratados, la reputación nunca lo es. Por ello, es esencial que proveedores, socios comerciales y empresas contratistas sean vigilados y controlados como parte del modelo de negocios de la compañía.

El manejo del riesgo reputacional en la empresa es un proceso que busca identificar, evaluar y gestionar aquellas situaciones que pueden afectar la reputación corporativa. Al ser un proceso sistemático que envuelve a toda la compañía, es fundamental que sea considerado como un riesgo estratégico -sujeto a la supervisión del directorio o comité-, tomándose en cuenta en todas las definiciones y procesos organizacionales.